Pensión Alimentos vs Pensión no contributiva

La Sala de los Civil del Tribunal Supremo, Sección Primera, en su recurso 2882/12, dictada en 3 de Noviembre del 2014 señala que es doctrina de la Sala Segunda, como recuerda la Sentencia de la Sección Primera de 10 de Octubre del 2014, en materia de alimentos a hijos con pensión no contributiva, que se ha de llevar a cabo la ponderación en cada caso concreto a la hora de decidir sobre la obligación de prestar pensión por alimentos a los hijos con minusvalía y cuantificación, en cada caso, aún en los supuestos de que sean perceptores de pensiones no contributivas a causa de la minusvalía.

No resulta razonable ofrecer un tratamiento, como si de mayores se tratase, acudiendo a argumentos contundentes y poco matizados,  -tener ingresos propios-, -no demostrar cumplidamente  las minusvalías que impidan incorporarse al mercado laboral-.

La pensión no contributiva podrá tener proyección a la hora de cuantificar la pensión  de alimentos en relación con las posibilidades del obligado, pero no puede conducir per se a la extinción de la pensión de alimentos, por tener el alimentista ingresos propios.

Los alimentos a los hijos no se extinguen por la mayoría de edad, sino que la obligación se extiende hasta que estos alcancen la suficiencia económica, siempre y cuando la necesidad no haya sido creada por la conducta del propio hijo (Sentencia del Tribunal Supremo de 5 de Noviembre del 2008).

Custodia Compartida

El Tribunal Supremo, Sala Segunda, Sección primera, en 30 de Octubre del 2014 recuerda los requisitos que exige la Jurisprudencia para la custodia compartida:

El artículo 92, párrafos 5 y 6 del Código Civil ha de ser interpretado fundándose en el interés de los menores que van a quedar sujetos a la medida de guarda y custodia compartida y que ha de acordarse, según la Jurisprudencia recogida, entre otras, en la Sentencia de 29 de Abril del 2013, de acuerdo con los siguientes criterios: debe estar fundada en el interés de los menores, ha de tenerse en cuenta la práctica anterior de los progenitores en sus relaciones con los menores, sus aptitudes personales, los deseos manifestados por los menores, número de hijos, cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con sus hijos, y el respeto mutuo en sus relaciones personales; resultado de informes exigidos y, finalmente, cualquiera que permita a los menores una vida adecuada.

Lo que se pretende es aproximar este régimen de custodia compartida al modelo de convivencia existente antes de la ruptura matrimonial y garantizar, al tiempo, a sus padres la posibilidad de seguir ejerciendo sus derechos y sus obligaciones diamantes de la patria potestad y de participar en igualdad de condiciones en el desarrollo y crecimiento de sus hijos, como establecía la Sentencia de 2 de Julio del 2014.